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domingo, 25 de noviembre de 2012

Haciendo Memoria: Los Comechingones, antiguos habitantes de las Sierras/2


Caciques y Lugares

La antigüedad de los Comechingones en las Sierras Cordobesas parece ser muy remota. Restos arqueólogicos encontrados en el yacimiento de Ayampitim en Pampa de Olaen, en el abrigo de Ongamira y en la gruta de Intihuasi datarían de unos cinco milenios.

    
La Calavera -
Grutas de Ongamira














Piedras Grandes - Pampa de Olaen
Si bien la cultura comechingona fue devastada por los invasores, la fuerza y perseverancia en la lucha de este pueblo dejo rastros, actualmente los nombres de muchos de los caciques comechingones designan lugares turísticos, como ser:


Macha: cacique cuyos dominios abarcaban Cruz      
del Eje y parte de Ischilín y Tulumba. Unos de   los cordones de las Sierras Chicas , en el departamento Tulumba se llama Macha
Pampa de Achala





Achala: cacique que vivió en las actuales Sierras   de Achala

Cuesta de Ambul







Ambul: cacique que habito la actual zona de Ambul

Chuto, Suto o Chutuc: vivió en el noroeste de la provincia de Córdoba, en la región de Soto, que es una deformación de Chuto.




Camino de las Altas Cumbres rumbo al Valle de Traslasierra




Conlara: cacique que enfrentó al conquistador Tristán de Tejeda , un pueblo de la provincia de San Luis, cercano al departamento de San Javier en Traslasierra, lleva su nombre.

Salsacate - Balneario








Sal: cacique que habitó la zona de la actual localidad de Salsacate en el departamento Pocho. Salsacate significa “pueblo del cacique Sal”





Ischilin
Ascochinga - Las Tres Cascadas









Mina Clavero


Citón o Sitón: cacique que habitó las zonas de Cruz del Eje, Ischilín y noroeste de Totoral, donde existe una localidad llamada Capilla Sitón











Ascochinga: significa “perro perdido”, cacique que habitó en las Sierras Chicas del departamento de Colón




Mila o Milac: cacique que habitó en la región serrana de Mina Clavero, en el departamento de San Alberto. Milac Navira significa “lugar donde habita el Cacique Mila”

Saldán: nombre del cacique que vivió en la zona serrana de Saldán, departamento de Colón.

Saldán - Acueducto  
                                                                                                                  
Camino a Las Palmas - Volcanes de Pocho
Es bueno llamar las cosas por su nombre, y cuando se visita un pueblo conocer también de dónde proviene 
o a quien nombra ese nominación.
Viajar es Cultura. ¡Ahí vamos!

sábado, 24 de noviembre de 2012

Haciendo Memoria: Los Comechingones, antiguos habitantes de las Sierras/1


Comechingón, tu nombre me sabe a Sierras….y a guerra

“Comechingón” es la denominación vulgar dada a los habitantes originarios que habitaban a ambos lados de las actuales Sierras de Córdoba a la llegada de los españoles en el siglo XVI, desde Cruz del Eje al norte, hasta las próximidades de Achiras al sur, en el departamento de Río Cuarto, abarcando también una parte de la provincia de San Luis.

En la primera descripción a este pueblo, hecha por el cronista español Diego de Rojas en 1543, lo que más le llama la atención es que estos indígenas usaban barba.
Destaca en ellos: “su mayor pilosidad, no tan común en otros grupos de América, de alta estatura y mayor pigmentación que otros indios…”

                                        Estandarte Comechingón
                                       

Prefirieron habitar las regiones cálidas y de abundantes algarrobos, de cuyo fruto se alimentaban, por esa razón las zonas más densamente pobladas fueron los actuales departamentos de Cruz del Eje, Ischilín, Minas, Pocho, San Alberto y Calamuchita.                                                                                        

Cada territorio comechingón se dividía en comunidades, que comandada un cacique hereditario.
Los comechingones se autodenominaban “henia” (al norte) y “kamiare” (al sur), siendo sus dos grupos principales, a su vez subdivididos en aproximadamente una decena de parcialidades.

Visitando una cueva. Residencia de los Comechingones
                                           

El apelativo “comechingón” parece ser la deformación de la palabra “kamichingan”, con que el pueblo sanavirón los llamaba peyorativamente, cuando estos en el siglo XV, procedentes de los ríos Dulce y Salado, en el actual territorio de Santiago del Estero, invadían la tierras ocupadas ancestralmente por los henia-kamiare.                                                                                                                                      

Tal palabra en idioma sanavirón parece significar “vizcacha” o “habitante de las cuevas” debido a las viviendas semisubterráneas usadas por los henia-kamiare.

Representación de la Cultura Comechingón:
un guerrero a punto de disparar su flecha 
                                               

Sin embargo según la crónica del conquistador español Jerónimo Bilbar, escrita en 1558, el apodo les fue dado directamente por los españoles al escuchar el grito de guerra de los henia: “¡Kom-chingón!, que se traduciría como “muerte a ellos” (a los invasores).


Córdoba no es sólo sierras y aire puro , también  te propone acercarte a su rico pasado cultural.
Huellas que aún permanecen en muchos de sus sitios, ir hacia ellos es como viajar en el tiempo.
¡Venite a conocerla!

Mas info en:
http://www.raicesyalasdecordoba.8m.com/comechingones/los_comechingones.htm

martes, 20 de noviembre de 2012

Haciendo Memoria: Relatos de Gente de Pueblo /2


El "Gallego" que un día llegó para arraigarse en Los Hornillos

Subiendo por un camino que se va abriendo paso entre el monte, luego de caminar unos 20 minutos desde la ruta nacional Nº 20, nos encontramos frente a un portón de madera donde se lee “cierre la tranquera”, tan distinto a los acostumbrados “Prohibido pasar” o “Propiedad privada” , como una muestra inicial de quienes allí habitan, invitándonos a pasar y que gustan de recibir visitas.
Nada más acertado en el particular caso del establecimiento “Piedras moras”, emprendimiento familiar dedicado a la elaboración artesanal de quesos de cabra.


Ni bien traspuesta la tranquera, el paisaje serrano se aprecia como una postal espléndida.
Aquí vive desde hace unos 10 años, Antonio conocido sencillamente como “El Gallego”, quien junto a su esposa Vilma un día decidieron dejar su vida urbana en Rosario, e instalarse en Los Hornillos criando cabras y elaborando quesos, los cuales pueden conseguirse los días sábados en el puesto que atienden personalmente en la Feria Artesanal de Villa Las Rosas.




El día empieza bien temprano para ellos, porque las más de cien cabras, son ordeñadas entre dos y tres veces por jornada.
A cada una el Gallego la ha dedicado no sólo un nombre sino una historia individual, que le permite identificarlas del rebaño.

                  

Con este trato que les brinda nos dice que ellas le dan la “mejor leche”, y resume la visión de su trabajo así: “Pensar que esta leche que estoy juntando ahora, dentro de 3 o 4 horas ya es queso, y a mí me parece que eso es mágico.”
Nos cuenta: “Me radiqué aquí a los 50 años, luego de superar las ataduras que me ligaban a la ciudad y que una vez dado el paso me siento feliz, y con la sensación de porque no lo hice antes….”
Para Vilma las cosas no fueron tan sencillas: “Es un cambio grande, que no es para cualquiera, a mi me costo mucho, porque teníamos nuestra vida hecha en Rosario, nos dedicábamos a atender nuestro gimnasio, y fue empezar todo de nuevo aquí, desde cero.”




El proyecto familiar crece al sumarse ahora su hija Rocío y su esposo, quienes retornaron al país luego de vivir algunos años en España.
Entonces el Gallego afirma entusiasta: “Somos los nuevos inmigrantes, estamos repoblando el campo, volviendo a trabajar la tierra que se abandonó, volviéndola productiva nuevamente.”
Y concluye ilusionado: “Dentro de poco tendremos más vecinos, con los cuales nos reuniremos como se hacía antiguamente, para celebrar porque se carnió un animal o porque se hizo vino…”


¡Sueños compartidos, de familia, de comunidad, de arraigo a los cuales nos sumamos!
Si andan por Los Hornillos ya saben: pasen y cierren la tranquera. 

Las imágenes fotográficas y testimonios son tomados del documental "Horizonte Cerca" dirigido y producido por Daniel Rojas.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Haciendo Memoria: Relatos de Gente de Pueblo /1


Rosita, la tejendera de Los Hornillos

Hace unos años buscando testimonios de la vida serrana para el documental “ Horizonte Cerca”, caminamos “hacia arriba” por el sendero que nos lleva a la montaña, hacia la casa de “Rosita, la tejendera del pueblo”, como se la conoce en Los Hornillos.
La entrada del camino esta señalizada con un cartel que pronto nos recibe así:
“Usted está entrando a un ecosistema, el cual necesita de su cuidado, lo hará respetando su flora, fauna y todo su entorno, sólo tiene que disfrutarlo, gracias.”
La caminata de ida demandará 1 hora, y a pesar de ser ascendente se va poniendo grata a medida que se avanza, porque primero se alcanza una hermosa cascada de agua cristalina, donde es imposible no detenerse ante su natural belleza y tomarse un descanso, y si el clima lo pide un benefactor baño.
A medida que se gana en altura la vista se va sintiendo a sus anchas, se observa en toda su magnitud el Valle de Traslasierra, y mirando en dirección Norte a lo lejos se adivinan los volcanes de la Pampa de Pocho.
El paisaje no puede ser más grato a los ojos, y una vez  cruzado el arroyo que baja de la montaña, nos encontramos ya con la casa de Rosa, que vive allí junto a Félix, con quien esta casada hace 60 años.
Rosa nos muestra entonces su telar y sus tejidos artesanales, mientras nos va dejando un puñado de memorias y relatos:

                                                            Fotografía: Corina Cado
                      Fotografía: Corina Cado
Rosa: - “Nuestra vida aquí es muy buena, siempre estamos haciendo algo. Mi abuela hilaba y mi bisabuela también. Yo hilo, tejo y bajo al pueblo (Los Hornillos) tres veces por semana a ofrecerlos.”
Félix: - “Tenemos una vida tranquila aquí. Yo nací como un cabrito, ir al pueblo no me gusta, soy arisco para bajar al bajo. Me gusta quedarme en la montaña.”
Rosa: -  “Antes mi abuelo carniaba un animal y nos decía: háganle un paquetito para mandarle a Don Rosales, y mi abuela hacía pan y le mandábamos pan y carne. La gente era más unida, más familiarizada, y no éramos parientes ni nada.”

                                                              Fotografía: Corina Cado
Félix: - “Ahora la gente está más egoísta me parece, porque el que tiene más, ¡más quiere!, y el pobre, que sea pobre nomás…”
Rosa: -  “Nosotros somos felices con lo que tenemos, no deseamos nada de lo que hay en la ciudad.”
Félix: - “Digamos que antes nos dábamos la mano, los vecinos tenían la voluntad de ayudarse entre ellos.”

Rosa: -  “Acá en vida de los abuelos, en el pueblo todas las casa eran de techo de paja. Un domingo que decidían techar, iban, se juntaban varios y techaban la casa. Al otro domingo otra casa y así.”

                               Fotografía: Corina Cado
Pregunta: - “¿Y sus abuelos Don Félix eran descendientes de indios comechingones?
Félix: - “Y sí...”
Pregunta: - “¿Y que recuerda de ellos?”
Félix: - “¡Y que eran fieros como yo!” (risas)

Después de compartir más de una hora de charla nos despedimos, y doña Rosa antes de partir ya nos tenía preparado su paquetito de carne para darnos, siguiendo con esa  costumbre tan amable de ofrecer y ayudar…

Parte de estos relatos están incluidos en libro “Historias Populares Cordobesas: Los Hornillos” producido por la Biblioteca Popular de Los Hornillos. Agradecemos a su titular Daniel Britos la gentil cesión.  
Contacto Biblioteca Popular de Los Hornillos: bibliohornillos@yahoo.com.ar

Las imágenes y otros pasajes narrados pertenecen al documental Horizonte Cerca” dirigido y producido por Daniel Rojas.

viernes, 19 de octubre de 2012

Valle de Traslasierra: cultura, historia y sabores.

El paisaje cultural de Traslasierra está nutrido de una cantidad de artistas y artesanos con una producción de gran calidad, siendo una características principales del valle. Sus productos pueden conseguirse en ferial locales como también en los propios talleres donde son producidos.
Otra característica de Traslasierra es la presencia de una gran variedad de museos de diferente temática. Podemos encontrara por ejemplo el de Rocsen que alberga mas de 35.000 piezas de gran atractivo. Distribuidos en las diferentes localidades, existen otros 16 museos que ameritan a ser recorridos.
El patrimonio religioso es otro de los ejes centrales del valle. En estas tierras se desarrolló una importante obra cristiana del párroco José Gabriel de Rosa Brochero, el “cura gaucho” quien entregó su vida al pueblo de traslasierra y a los mas necesitados.
La cultura serrana es un patrimonio intangible bastante grande. En Traslasierra esta identidad permanece viva en las costumbres cotidianas de cada pueblo.






Otras de las cosas destacadas que posee el Valle es su gastronomía, que no va solamente por la elaboración de exquisitas recetas sino que tambien por el desarrollo de productos naturales y de excelente calidad. Mermeladas, licores, infusiones de hiervas serrabas y fiambres son sólo algunos de los productos que usted puede encontrar.
Y como no podría ser de otra manera, el tradicional asado, los costillares a la llama, el cabrito y la trucha; el pan casero con chicharon y el mate con peperina se consiguen también en cada uno de los pueblos y ciudades del Valle.





Traslasierra ¡Te espera!

domingo, 1 de julio de 2012

Memoria en Piedra = Patrimonio en Riesgo

Las manifestaciones artísticas inmuebles, como las pinturas, petróglificos y grabados, son para muchas comunidades humanas formas de fijar el tiempo en el espacio, tal como lo son la nominación de lugares que han de preservar luego sus nombres por generaciones, o la construcción de tumbas o monumentos conmemorativos o bien la consideración de lugares como sagrados o históricos.
Los aleros, pinturas y cerros funcionan así como lugares de memoria.
No es sólo el mantenimiento del lugar como especial  que lo hace perdurar y tener una vigencia significativa por siglos, sino que las propias técnicas de manufactura son pensadas y ejecutadas para persistir en el tiempo. Los tintes han sido fabricados para durar (a tal punto que tras miles o cientos de años, llegan a nuestros días). De este modo, ver un panel representando escenas, aún hoy, es moverse en el tiempo.


El pasado coexiste con el presente en realidad, distintos pasados acumulados en las representaciones coexisten con los presentes de los observadores, indígenas o extraños. En este sentido, aún hoy siguen siendo monumentos más allá de su declaración como patrimonio, y ello es uno de los tantos motivos por los cuales la conservación y respeto de estos lugares de memoria merecería mayor atención por personas y organismos oficiales que las tienen en la actualidad.
El Cerro Colorado sufre un deterioro permanente que está haciendo que las pinturas vayan desapareciendo a tasas aceleradísimas año tras año, a la par que el monte se degrada y avanza la erosión, mientras la propiedad privada y la división de la tierra impide el acceso a los sitios y el patrimonio de todos no está bajo control.
Charquina sufre la destrucción sistemática de los abrigos a través de la explotación minera de su granito, la degradación de su paisaje natural y la voladura periódica con dinamita de cientos de abrigos que van sistemáticamente desapareciendo para siempre de la faz de la tierra.

Extraído del libro "Sociedades indígenas de las Sierras Centrales, arqueología de Córdoba y San Luis" de Andrés Laguens y Mirta Bonnin, Editorial Universidad Nacional de Córdoba, 2009